Jeannette Rodríguez:
Reina de telenovelas
Protagonizó las telenovelas con las más altas audiencias en América Latina y España: “La dama de rosa” y “Cristal”; trabajó en Argentina en “Amándote”, “Micaela” o “Pobre Diabla”; y participó en la televisión española durante la transmisión del reality show “La isla de los famosos” y en Telecinco animando “Las noches de tal y tal”. Esta venezolana universal nos cuenta en exclusiva sus proyectos y sus recuerdos en la televisión.
Por Juan Enrique Chirinos Franco
Llegó al universo exclusivo de actrices que, como Verónica Castro, Lucía Méndez, Coraima Torres o Angélica María, hicieron de las telenovelas la gran protagonista de las audiencias en todo el mundo después de estudiar teatro y participar en el Miss Venezuela, que se convirtió en plataforma para poder entrar en el mágico mundo de la televisión. Telenovelas venezolanas como “Leonela”, “Topacio”, o “Chao Cristina” están dentro de su currículum televisivo y todos sus personajes calaron dentro de las audiciencias.
El pasado…
¿Qué papel de telenovela fue el más difícil de enfrentar?
Creo que Cristina en Cristal. Venía de hacer personajes de muy fuerte carácter, temperamentales, y llegar a los registros de la cándida y dulce Cristal no fue fácil. El tono de voz me costaba mucho, era demasiado frágil. Pero lo logré.
Tu personaje de Patty en ‘Leonela’ fue muy criticado ¿Cómo lo asumiste a nivel profesional?
Patty ha sido el personaje de mi vida y estoy en busca de uno parecido. Ubicar a un ser humano de elite -estudiada en Suiza- en el submundo de las drogas y mostrar las carencias afectivas de ella me llenaba de una inmensa tristeza. Fue un personaje controvertido pero estaba segura que en cada escena dejaba mi alma.
¿Qué experiencias sacaste de haber trabajando en “Cristal” y “La dama de rosa”?
El haber podido brindar mi talento a dos extraordinarios escritores del género como lo han sido Delia Fiallo y José Ignacio Cabrujas. De ella aprendí a exprimir la sensibilidad del espectador; de él, la majestuosidad de sus diálogos y ese arte para mostrar las grandes miserias del ser humano en su máximo esplendor.
¿Cuál ha sido tu papel preferido?
A todos los amo por igual. Todavía no ha llegado el preferido, lo estoy esperando.
Lo reciente…
¿Cómo la pasaste dentro del reality “La isla de los famosos”?
Fue una experiencia que yo busqué, que yo provoqué. Quería verme en situaciones límite. A veces me sentía como en un taller de actores, buscando mis limitaciones y ventajas, y desde ese punto de vista he sumado para mi carrera de actriz. Son registros nuevos que aprovecharé para determinados personajes. Desde el punto de vista personal fue terrible estar expuesta las 24 horas ante la luz pública, y saber o imaginar que pudieran estar manipulando mi imagen sólo por el rating, es angustiante. Aquí hay que ser estratega, y yo no lo fui. Si repitiera la experiencia puedo con ella. Tengo una gran fortaleza espiritual, yo puedo con eso y más.
¿Qué les puedes decir a los televidentes de lo positivo de estos programas?
Sólo puedo hablar de supervivencia con todas las carencias, y el verdadero significado de este programa reality, específicamente, es la supervivencia. Es un sitio donde te dan agua y casi nada más… Como ser humano aprendí mucho de mi misma, me hizo más valiente. Como personaje de la TV tuve mucho reconocimiento en la calle. Disfruté del cariño y respeto de muchos, en España me sentí muy querida.
El futuro...
¿En qué se encuentra Jeannette en este momento trabajando?
Hay varios proyectos en puertas. Volver a las telenovelas en Miami y en Argentina, presentar un Reality para toda América Latina, y estamos en conversaciones para un sitcom, comedia de situación, para España y América Latina.
¿Cuándo te veremos en el cine?
No descansaré hasta lograrlo. Sé que es mi asignatura pendiente, como también la música. Pero yo hago mi parte y Dios decidirá por mí; Él es mi verdadero manager, no sólo artístico sino también de mi vida.
Recientemente Jeannette participó en una película de televisión: “Silvia Rivas, divorciada”, uno de los programas más vistos en Venezuela.
Reencontrarme con mi gente de toda la vida, técnicos, camarógrafos, actores, y con un guión de la mano de José Ignacio Cabrujas fue una gran realización como persona. Pero lo que más agradezco a la vida es haber podido trabajar de nuevo para RCTV, la casa que me enseñó los pasos a seguir en este mundo artístico tan intenso e impredecible.
Nota publicada en la revista Catalina en su número de febrero, 2008
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